Fiesta. El sujeto amoroso vive todo encuentro con el ser amado como una fiesta.
…Lo que espero de la presencia prometida es una suma inaudita de placeres, un festín…
R. Barthes

Fiesta. El sujeto amoroso vive todo encuentro con el ser amado como una fiesta.

…Lo que espero de la presencia prometida es una suma inaudita de placeres, un festín…

R. Barthes

Demonios. A veces le parece al sujeto amoroso que está poseído por un demonio de lenguaje que lo impulsa a herirse a sí mismo y a expulsarse -según una expresión de Goeth- del paraíso que, en otros momentos, la relación amorosa constituye para él.  R. Barthes

Demonios. A veces le parece al sujeto amoroso que está poseído por un demonio de lenguaje que lo impulsa a herirse a sí mismo y a expulsarse -según una expresión de Goeth- del paraíso que, en otros momentos, la relación amorosa constituye para él.  R. Barthes

La Espera. Hay una escenografía de la espera: la organizo, la manipulo, destaco un trozo de tiempo en que voy a imitar la pérdida del objeto amado y provocar todos los efectos de un pequeño duelo, lo cual se representa, por lo tanto, como una pieza de teatro. R. Barthes.

La Espera. Hay una escenografía de la espera: la organizo, la manipulo, destaco un trozo de tiempo en que voy a imitar la pérdida del objeto amado y provocar todos los efectos de un pequeño duelo, lo cual se representa, por lo tanto, como una pieza de teatro. R. Barthes.

Los celos son una ecuación con tres términos permutables (indecibles): se está siempre celoso de dos personas a la vez: estoy celoso de quien amo y de quien lo ama. El odisamanto ( así se dice “rival” en italiano)  es también amado por mi: me interesa, me intriga, me llama. R. Barthes

Los celos son una ecuación con tres términos permutables (indecibles): se está siempre celoso de dos personas a la vez: estoy celoso de quien amo y de quien lo ama. El odisamanto ( así se dice “rival” en italiano)  es también amado por mi: me interesa, me intriga, me llama. R. Barthes

”Me gustaron mucho tus Ejercicios visuales sobre El Discurso Amoroso. Especialmente porque Barthes escribía de una manera tan metafórica, que en ocasiones uno debe apelar a lo literal para no perderse en el regodeo de la palabra. Tu trabajo, “centra” lo que el lector intuye, da volumen y un cierto “orden” a su desazón semántica. Me encanta la sensibilidad que atraviesa e hila tu propuesta visual.” Marisela Gonzalo - Escritora

Monstruoso. El sujeto se da cuenta bruscamente que constriñe al objeto amado en una red de tiranías: de piadoso se siente devenir monstruoso. R. Barthes

Monstruoso. El sujeto se da cuenta bruscamente que constriñe al objeto amado en una red de tiranías: de piadoso se siente devenir monstruoso. R. Barthes

La Dedicatoria… El regalo amoroso es solemne; arrastrado por la metonimia voraz que regula  la vida  imaginaria ,me transporto por entero en él. A través de ese objeto te doy mi Todo, te toco con mi falo; es por eso que estoy loco de excitación, que recorro las tiendas, que me obstino en encontrar el buen fetiche, el fetiche brillante, logrado, que se adaptará perfectamente a tu deseo… R. Barthes

La Dedicatoria El regalo amoroso es solemne; arrastrado por la metonimia voraz que regula  la vida  imaginaria ,me transporto por entero en él. A través de ese objeto te doy mi Todo, te toco con mi falo; es por eso que estoy loco de excitación, que recorro las tiendas, que me obstino en encontrar el buen fetiche, el fetiche brillante, logrado, que se adaptará perfectamente a tu deseo… R. Barthes

Fragmentos del Discurso Amoroso han sido publicados en Código Venezuela
Declaración. Propensión del sujeto amoroso a conversar abundantemente, con una emoción contenida, con el ser amado, acerca de su amor, de él, de sí mismo, de ellos: la declaración no versa sobre la confesión de amor, sino sobre la forma, infinitamente comentada, de la relación amorosa. R . Barthes

Declaración. Propensión del sujeto amoroso a conversar abundantemente, con una emoción contenida, con el ser amado, acerca de su amor, de él, de sí mismo, de ellos: la declaración no versa sobre la confesión de amor, sino sobre la forma, infinitamente comentada, de la relación amorosa. R . Barthes

Represión : quiero analizar, saber, enunciar en otro lenguaje que no sea el mío; quiero representarme a mí mismo mi delirio, quiero “mirar a la cara” lo que me divide, lo que me recorta. R. Barthes

Represión : quiero analizar, saber, enunciar en otro lenguaje que no sea el mío; quiero representarme a mí mismo mi delirio, quiero “mirar a la cara” lo que me divide, lo que me recorta. R. Barthes

Identificación. El sujeto se identifica dolorosamente con cualquier persona (o con cualquier personaje) que ocupe en la estructura amorosa la misma posición que él. R. Barthes

Identificación. El sujeto se identifica dolorosamente con cualquier persona (o con cualquier personaje) que ocupe en la estructura amorosa la misma posición que él. R. Barthes

Abrazo. El gesto del abrazo amoroso parece cumplir un momento, para el sujeto, el sueño de unión total con el ser amado. R Barthes

Abrazo. El gesto del abrazo amoroso parece cumplir un momento, para el sujeto, el sueño de unión total con el ser amado. R Barthes

Errabundo. Aunque todo amor sea vivido como  único y aunque el sujeto rechace la idea de repetirlo más tarde en otra  parte, sorprende a veces en él una suerte de difusión del deseo amoroso;  comprende entonces que está condenado a errar hasta la muerte, de amor  en amor. R. Barthes

Errabundo. Aunque todo amor sea vivido como único y aunque el sujeto rechace la idea de repetirlo más tarde en otra parte, sorprende a veces en él una suerte de difusión del deseo amoroso; comprende entonces que está condenado a errar hasta la muerte, de amor en amor. R. Barthes

Encuentro. La figura remite al tiempo feliz que siguió inmediatamente al primer rapto, antes que naciera las dificultades de la relación amorosa. R. Barthes

Encuentro. La figura remite al tiempo feliz que siguió inmediatamente al primer rapto, antes que naciera las dificultades de la relación amorosa. R. Barthes

Desollado. Sensibilidad especial del sujeto amoroso que lo hace vulnerable, ofrecido a carne viva a las heridas más ligeras. R. Barthes

Desollado. Sensibilidad especial del sujeto amoroso que lo hace vulnerable, ofrecido a carne viva a las heridas más ligeras. R. Barthes